De naturaleza inquieta y curiosa, fotografío con amor y pasión, sencillamente me encanta hacerlo, es parte de mi.
Mi cámara es una extensión de mi alma y vuelco en ella toda mi experiencia emocional. Exploro sentimientos, capturo emociones, experimento técnicas, catalizo sueños y anhelos propios para conseguir crear una nueva realidad, la que mi corazón percibe impregnada del alma y la escencia natural de cada momento.
Me siento bendecida y agradecida por poder hacer lo que amo y en parte se lo debo a mi padre que con su ejemplo fue quien me mostró el mágico e interminable camino de la fotografía.